El Día Mundial de la Infancia
El día 20 del pasado mes celebrábamos por 50 vez el Día Mundial de la Infancia con unos datos más que preocupantes: es tanta la pobreza en los países subdesarrollados o en vías de desarrollo que el 55% de los niños nacidos en ellos no están inscritos en ningún registro, así que no tienen acceso a la protección de sus derechos en educación o en sanidad.
El motivo de que los niños no estén registrados en ningún lugar es que el trámite para hacerlo es muy caro: o bien el lugar donde se tiene que realizar el registro está muy lejos y el viaje es costoso, o bien hay que pagar una tasa tan alta que las familias se ven obligadas a pasar por alto esta gestión.
La situación en estos países se contrapone de manera radical con la situación en los países occidentales. Aquí en Europa la educación de los niños cada día se hace más difícil. En España cada día vemos por la televisión casos de acoso escolar por parte de los alumnos, tanto a otros niños como a profesores.
En nuestro país el “bulling” está llegando tan lejos que ya se está tratando en el Senado. Los políticos han decidido unirse para detener la escalada de violencia en las aulas y desde el mismo día en que celebrábamos el Día Mundial de la Infancia, unos expertos en materia de educación dialogan en el Senado. Está previsto que para junio ya estén elaboradas unas conclusiones sobre todo lo que se ha hablado, así como unas iniciativas legales puestas en marcha.
Dos formas muy diferentes de vivir El Día Mundial de la Infancia, la de los países pobres y la de nuestro país. Qué triste ver que las dos son tan tristes.